¿QUÉ ES EL DISEÑO-FICCIÓN EN LA PUBLICIDAD?

Al igual que los novelistas, muchos diseñadores tienen un don para observar la sociedad y las tecnologías de su tiempo. El diseño-ficción emplea productos y prototipos especulativos para anticipar tendencias futuras o proponer soluciones visionarias a problemas molestos.

Cuando los escritores de ciencia-ficción construyen mundos imaginarios, los escenarios que recrean pueden ser utópicos o distópicos.

De modo similar, algunos ejercicios de diseño-ficción proyectan futuros deslumbrantes llenos de productos tecnológicos que facilitan la vida, mientras que otros imaginan porvenires más siniestros.

El diseño especulativo amplifica y proyecta desarrollos sociales y tecnológicos actuales. A menudo, esta clase de proyectos suelen mirar al futuro para reflexionar sobre el mundo presente.

Ya sea  mediante simples bocetos o mediante mundos imaginarios elaborados con detalle, el diseño-ficción ofrece un campo muy rico para visualizar el futuro y representar tanto las promesas como los peligros de la tecnología.

La novela Una súper triste historia de amor verdadero, de Gary Shteyngart, transcurre en una versión exagerada de Nueva York a comienzos del siglo XXI.

En ese futuro súper triste hay enormes diferencias salariales, redes sociales que acaban con la privacidad de los usuarios y un sistema político disfuncional, controlado por corporaciones globales.

Shteyngart supo predecir con éxito sucesos futuros porque es un observador atento del presente. De manera similar, en la serie de televisión  británica Black Mirror (creada por Charly Brooker) los relatos del futuro amplifican aspectos propios de las herramientas tecnológicas y las redes actuales.

Así, en cada capítulo aparecen interfaces visuales imaginarias que resultan inquietantemente reales y muy perturbadoras.

Muchos proyectos de diseño son propuestas especulativas para el futuro. Las maquetas de automóviles extravagantes y los vídeos impactantes de las empresas de tecnología celebran las bondades de la innovación. Pero también existen variantes más críticas del diseño-ficción.

Anthony Dunne y Fiona Raby han desarrollado lo que denominan diseño conceptual. La emplean con sus estudiantes de posgrado como una forma de investigación que crea alternativas a lo que existe en el presente.

Los artefactos ficticios de Dunne y Raby (desde un elegante hongo nuclear de juguete a un robot con necesidades emocionales) evocan “un mundo paralelo de productos filosóficos cotidianos”.

El diseño conceptual no produce cosas que se vendan ni imágenes seductoras del futuro. Como la ciencia-ficción literaria, el diseño-ficción se pregunta a donde  pueden conducirnos los errores y desigualdades  del presente.

Hay diseñadores que han creado barajas de cartas para inventar productos ficticios. En estas barajas, unas variables simples generan instrucciones de diseño de forma aleatoria.

The Thing From  the Future  (“La Cosa del Futuro”) es un juego creado por Stuart Candy y Jeff Watson que ayuda a individuos y equipos a construir historias sobre el futuro. Cada historia consiste en un objeto, un estado de ánimo, una localización y un arco narrativo.

Las cartas permiten obtener combinaciones infinitas. Es posible comprar una baraja física o imprimirla desde un PDF de código abierto. Se puede jugar en grupo como una actividad de cocreación.

The Thing From the Future es una máquina de storytelling.

Invierte el proceso de diseño y utiliza una visión del futuro para estimular nuevas ideas. Candy llama a este proceso arqueología inversa. Los resultados son divertidos, provocadores y prácticos. El juego invita a hablar en serio sobre temas de sostenibilidad social y medioambiental.

En este tema, las redes sociales juegan un papel preponderante, en donde la ficción muchas veces supera la realidad. Convirtiendo los procesos comunicativos-publicitarios en elementos infaltables, claro, respetando siempre el entorno medio-ambiental y los derechos humanos.

De ahí, que los actuales procesos publicitarios se hayan convertido en una auténtica revolución para las empresas y las marcas que se anuncian en estos medios.

Estar presentes en Redes Sociales es algo infaltable, tanto para marcas, como empresas que quieren darse a conocer. Pero principalmente saber manejar con profesionalismo estas herramientas, ya que la mínima falla convertiría los procesos publicitarios en un verdadero desastre.

Desde  un punto de vista objetivo las redes sociales son una  plataforma esencial  para las empresas, ya que en estas herramientas se busca como objetivo principal el correcto manejo de la reputación y gestión de la marca. De ahí la importancia de la ética al momento de diseñar una campaña.

 

En el diseño-ficción, una vez que los diseñadores se alejan de la producción industrial y el mercado, entramos en el campo de lo irreal, de lo ficcional, o de aquello que nosotros preferimos llamar diseño conceptual: diseño sobre ideas. 

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